Cómo funcionan los filtros de cerámica:
Son sencillos, compactos para uso doméstico
o pequeñas comunidades. Son especialmente
robustos, eficaces y de fácil mantenimiento.
Los filtros
de cerámica se suelen presentar como cartuchos filtrantes en forma de sonda colocados
verticalmente en recipientes de plástico cuya capacidad puede alcanzar los 20 o
30 litros. El agua a tratar pasa del exterior al interior del cartucho, y una
vez tratada se recoge en la parte inferior.
El elemento filtrante está impregnado de finas
partículas coloidales de plata que actúan como desinfectante e impiden la
proliferación de bacterias en el filtro.
La utilización de un sifón permite incrementar la
capacidad de producción y proceder más fácilmente al lavado del filtro por
retorno del agua tratada.
1 – Filtro de cerámica
2 – Tubo de sifonaje
3 – Pera de caucho
4 – Válvula y grifo
2 – Tubo de sifonaje
3 – Pera de caucho
4 – Válvula y grifo
El accionamiento de la pera
crea un vacío que atrae el agua hacia el recipiente. Para limpiar el
filtro hay que cerrar el grifo. Esto tiene por efecto el reenvío del agua al
filtro y su limpieza.
El procedimiento se basa en la microfiltración, mediante una
barrera que retiene todas las impurezas en suspensión, así como la práctica
totalidad de las bacterias y gran parte de parásitos. De esta forma este
sistema permite obtener agua potable para el consumo
Si el agua está turbia se
reduce el caudal, por ello es necesario realizar una limpieza regular de
los cartuchos filtrantes con ayuda de un cepillo, acompañada de una ligera
desinfección con lejía. Los cartuchos pueden utilizarse durante años
limpiándolos con periodicidad.

Comentarios
Publicar un comentario