Diagnóstico de los problemas y conflictos en la gestión del agua en la cuenca Chili-Quilca
El Gobierno Peruano está empeñado en mejorar la gestión de los recursos hídricos del país, tratando de
que ésta sea integral y sostenible, de conformidad con los requerimientos de desarrollo social y
económico de las generaciones presentes y futuras, acorde con la capacidad de los ecosistemas y la
prevención de los desastres naturales.
En los últimos 25 años el Estado Peruano ha realizado inversiones superiores a los 3 500 millones de
dólares en obras de mejoramiento de la oferta de agua, la mayor parte en la región de la costa, sin
embargo por una serie de deficiencias y problemas en la gestión de los recursos (Legales,
administrativos, Institucionales y económicos) no se ha logrado los beneficios previstos, disminuyendo la
sostenibilidad de los proyectos.
Actualmente (Hasta el 2010), se generaron conflictos de uso sectorial del agua, entre el sector
agrícola y el minero. Este conflicto surge ante la posibilidad de explotar los yacimientos mineros.
La preocupación de los agricultores surge ante la duda que, las empresas mineras puedan lograr
evitar la contaminación del medio ambiente y de las fuentes de agua, lo cual tendría efectos
directos en la productividad agrícola de los suelos.
Este temor se sustenta en los daños que
están provocando los pasivos ambientales de origen minero antiguos (minas abandonadas), sin
haber tomado las medidas de prevención necesarias para que los relaves mineros no
contaminen los cursos de agua.
En la cuenca de Chili, uno de los problemas graves de contaminación tiene su origen en las
aguas servidas de origen doméstico e industrial descargadas a los cauces naturales sin
tratamiento alguno y la mala calidad del agua superficial para fines de riego tecnificado, por el
alto contenido de sedimentos.
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