Una receta casera para el tratamiento de aguas grises
Una receta casera para el tratamiento de aguas grises
Con arcilla y troncos de ciprés construyeron su hogar en plena Patagonia. Sin embargo, por muy rudimentarios que parezcan estos materiales, el diseño de la casa está pensado hasta el mínimo detalle, desde la regulación natural de la temperatura hasta la medición del consumo energético.
Sin embargo, lo que me dejó boquiabierto fue que habían diseñado un sistema individual de tratamiento de aguas residuales. ¡Y con sus propias manos! Este hogar es, sin duda, el sueño de los desarrollistas apasionados por el cambio climático. ¿Quieres saber más sobre cómo funciona una casa así?
Un masaje de cama para el tratamiento de aguas grises
El sistema de tratamiento de aguas que Violeta y Ezequiel construyeron utiliza una tecnología de reed bed. Se trata de un sistema séptico ecológico o“de cama de cañaveral”, como decidí bautizarlo yo.
Para entendimiento universal, piensen en la plantación de cañas y juncos sobre un terreno de infiltración relleno de piedras (grava). En contacto con el flujo de aguas grises, la acción de tratamiento de la “cama” sintetiza cuatro elementos:
1) las acciones purificadores de millones de bacterias y microorganismos residentes en el ecosistema de la cama que “digieren” los desechos.
2) el espacio entre las pequeñas piedras que permite la filtración.
3) las cañas y los juncos, que actúan como vasos conductores de oxígeno para la efectividad de los microorganismos.
4) las propias raíces de las plantas que absorben el exceso de nutrientes purificando el agua.
El sistema de tratamiento de aguas: paso a paso
Los residuos de aguas de la ducha, del lavado de ropa y de la cocina se trasladan a través de caños hasta el biodigestor, una “fosa séptica mejorada” en forma de cono, depositado bajo el nivel del suelo con un tubo rojo que sobresale a la superficie para el escape de gases.
La función del biodigestor es favorecer la separación de residuos sólidos del agua (como restos de comida o jabón) formando una costra flotante en la superficie y una base de lodo al fondo. Cada 2 años, los restos sólidos se extraen como parte del mantenimiento de la cámara.
Asimismo, el biodigestor también cumple una segunda función de digestión de sólidos que disminuye el potencial contaminante de los desechos antes de iniciar el tratamiento de aguas grises.
A continuación, el flujo de aguas sigue su curso hacia lacámara de inspección o desengrasadora. En esta fase, se evalúa el estado del agua que sale del biodigestor, agregando una barrera adicional para las grasas con el fin de impedir su ingreso a la cama de cañaveral.
La “cama” ocupa un espacio relleno de capas de piedras, que alcanzan unos 70 centímetros de profundidad, sobre las cuales crecen juncos y cañas junto a un elegante arrayán (luma apiculata) en el centro. Debajo de las piedras se coloca nylon para evitar que las aguas se filtren a las napas subterráneas.
El efluente de agua se introduce en la cama desde la cámara de inspección a través de un tubo, filtrándose en el espacio entre las piedras bocha. Los restos de materiales orgánicos se desprenden del agua para asentarse entre las raíces y las piedras. En esta fase, las bacterias y microorganismos descomponen elementos contaminantes.
Finalmente, al salir de la cama de cañaveral, el efluente sigue su recorrido hasta el estanque contiguo con una rica población de juncos cuyas raíces llegan hasta el fondo. Las aguas alcanzan una tercera fase de tratamiento natural donde la vegetación natural completa la descomposición de nitratos dentro de un ecosistema de vida para pájaros, plantas e insectos.
Al salir del estanque por un rebalse natural, el agua tratada riega de forma natural árboles y plantas nativas que alcanzan tasas de crecimiento muy altas. Como futura mejora del sistema, Ezequiel y Violeta están trabajando en la implementación de un molino de viento que acciona un compresor de aire a fin de oxigenar el estanque para “los peces que vendrán”.
Ezequiel, que cuenta con un título de ingeniería informática de la Universidad de Buenos Aires, resume el sistema con naturalidad: “Las raíces de las plantas y las bacterias digieren la mayor parte de los desechos. El ciclo de tratamiento de agua sucia se completa sólo y es 100% sustentable”.
El perfil detrás de una cabeza sustentable
Estudiar la evidencia es una condición fundamental para las personalidades autodidactas del desarrollo. “Leí todos los documentos que te puedas imaginar antes de empezar”, admite Ezequiel. “Comencé a investigar sobre los reed beds y encontré que era la mejor manera de complementar la acción del tanque séptico antes de devolver el agua a su curso natural”.
Sin embargo, el conocimiento y las mañas de ingeniero para diseñar este sistema costo-efectivo no son los únicos requerimientos. Se necesita complementar con un estilo de vida sustentable acorde. El sistema requiere de tareas de mantenimiento y dedicación.
“No usamos detergentes, lavandinas, ni shampoo, ni pasta de dientes ni polvo para lavar la ropa convencionales. Para el lavado de ropa usamos jabón blanco biodegradable, esencias naturales para el aroma y vinagre para desengrasar”, nos cuenta Violeta.
La responsabilidad también tiene su cuota. El mantenimiento de la “cama de cañaveral” pone en exposición a las personas a vectores de virus y bacterias. Una inmunización adecuada y controles de salud frecuentes son recomendables.
El uso responsable del agua es muy importante para estas soluciones individuales.



La manera de vivir de esta familia, las costumbres que han adoptado en su forma de vivir cotidianamente, es un ejemplo de responsabilidad sostenible, y es que cuando se decide contribuir con el equilibrio con el medio ambiente, se pueden adoptar formas de mejorar nuestros desechos ó efluentes con técnicas o métodos ya existentes aplicados al día a día familiar.
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